Cuando se juntan las ganas de trepar, los buenos amigos, y un plan cojonudo, poco queda que pueda hacer fracasar todo el mogollón. Ni siquiera los casi -8º que hizo en Albarracín.
Tres fotógrafos, una RockStar, una embarazada, 256 Calçots, kilos de tortilla de patata y gintónicos hasta aburrir al personal, marcaron el ritmo de los acontecimientos.
Grandes encadenes, pues mire Usted, no.
Pero un no parar de bloque en bloque, salto por aquí, salto por allá, regleta atómica, y algún que otro plano, hicieron las delicias. Como siempre suele pasar en Albarracín.